Metodo PTL

Compartir conocimiento es iluminar a los demás

Cada uno de nosotros hemos nacido con un millón de talentos como ya os he explicado en otras ocasiones. Tenemos una trayectoria personal y profesional distinta. En cada caso hemos estudiado diferentes materias en un sinfín de universidades, institutos o escuelas de negocios. Todo eso que hemos ido acumulando está dentro nuestro en un lugar al que nadie puede acceder. Compartir ese conocimiento y riqueza interior no es una opción, es casi una obligación moral. Vivimos profesionalmente dentro de equipos que lo desconocen pero que lo agradecerían.

Cada día somos diferentes. Somos algo mas, algo mejor

Podemos seguir enriqueciendo nuestra mente con datos, experiencias nuevas. Vivir cosas diferentes cada día. Nutrirnos con nuevos libros, escuchando ponencias o asistiendo a cursos que nos enriquecen. Todo ello entra en el laberinto de nuestra mente donde interactua con lo que ya teníamos antes y se realiza una reacción mágica. Ahí ocurre algo que no está a la vista pero que es fantástico. Cada elemento que entra no permanece tal como lo introdujiste sino que se transforma y transforma nuestro cerebro. Cada día somos diferentes. Somos algo mas, algo mejor.

 

iluminar

 

Compartir conocimiento es dar luz

Eso ocurre porque alguien estuvo dispuesto a escribir ese libro. Dedicó su tiempo a compartir conocimiento en una conferencia o en un curso. Puso esfuerzo en contarte sus vivencias o reflexiones tomando un café. No se lo guardó para él, lo puso a tu disposición. Y eso te transformó. Entró en contacto con todo lo que ya sabías y con todo lo que ya tenías. Te ayudó a generar nuevas ideas y mejorar o convertir las que ya tenías. ¿No es fantástico? A mi me lo parece, yo lo siento así. Saber que cada día que amanece puedo ser mejor es un estímulo apasionante. Pero hay otra motivación mayor.

Nuestras profesiones nos llevan a tener que integrarnos en equipos. En un empleo formamos parte de equipos que reman por un objetivo común. Siendo empresario o profesional generas los tuyos, pero formas parte de alguno. Te ves obligado a participar con otros profesionales y en esa interacción hay mucha riqueza. El valor del equipo no es la suma de las partes, sino que cuando se unen y comparten se multiplican. Cada miembro del equipo puede enriquecer a todos los demás. Esa visión fortalece al conjunto porque al recibir nos genera las ganas de dar. Al ver lo que nos aportan, entendemos lo que podemos aportar nosotros. Cuando vemos que los demás no lo hacen, nos generan las ganas de no hacerlo. ¿Y quien empieza?

 

generosidad

 

El networking es generosidad, pero el que mas recibirá serás tu

Hay que ser generoso, el networking se basa en ello. Compartir conocimiento hace que el mundo avance, que los demás se transformen gracias a ti. Si alguna vez te has preguntado ¿Para qué sirve el Networking? Aquí está la respuesta, para esto, entre otras muchas cosas. Si quieres generar equipos de valor, decide ser tu quien empiece. Si quieres pertenecer a equipos que hagan cosas grandes, empieza tu por compartir tu conocimiento y experiencias.

Nunca podrás definir la influencia que tendrá tu generosidad. Cada vez que lo haces la magia ocurre, seas o no seas consciente. Ocurre. Es como un guiso que se está cocinando, y al que tu llegas y echas unas hierbas que traes. Eso ya hace que el guiso sea diferente, ya no podrás quitarle el sabor que añadiste porque se transformó. Lo transformaste. En la formación en Networking que doy este es uno de los aspectos que trato de incidir para que se comprenda la profundidad real.

 

compartir conocimiento

 

Tus talentos compartidos pueden generar equipos de ata productividad

Tú tienes muchos conocimientos, grandes talentos que no has contado a nadie. Si no te decides a compartir tu conocimiento y experiencia, tus reflexiones, nos estás obligando a vivir a oscuras de ellas. El equipo con el que trabajas andará con los pies atados. Nunca sabrás si algo de lo que dijiste pudo transformar a alguien. Quizás alguna persona pudo tomar una decisión gracias a lo que compartiste y cambiara su vida. Pudo decidir desarrollar algún talento escuchando del tuyo. Estudiar una carrera profesional al oírte sobre la tuya. Cambiar algo de su interior porque tu le iluminaste con lo que contaste. Lo que es seguro es que si no lo compartes, eso nunca ocurrirá.

No dejes de compartir tu conocimiento. No permitas que se quede en la cueva de tu mente. Sé generosos y enciende nuestras antorchas con la luz que llevas. Tu no perderás ni un ápice de luz en la tuya pero iluminarás las nuestras y siempre sabremos que fuiste tu. ¿Hay algo mas bonito?

 

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