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Cuida el jardín de tus relaciones y todos querrán ser como tu

Cuando hablamos de networking lo asociamos a tener miles de contactos, a ir a eventos y llevarte docenas de tarjetas, a tener miles de amigos en facebook, followers en twitter y contactos en linkedin, pero hay un punto que se nos olvida a menudo y es cuidar esos contactos y convertirlos en relaciones.

Me habéis leído y escuchado muchas veces hablar de este tema y que la clave es convertir esos contactos en relaciones consiguiendo ganarnos su confianza, pero eso no se hace solo ni de la noche a la mañana, requiere un proceso. Ese proceso se basa en varias cosas, la primera es interesarnos por la otra persona, conocerla, entrar en lo que ella vive o piensa y encontrar facetas en la que aportarle valor. La segunda es hacerlo, no solo saberlo sino tomar acción y aportarle el valor real, ya os he explicado en varias ocasiones que hay mil formas de hacerlo.

Pero hay un tercer aspecto que es el que menos se cuida, y que es determinante para que todo lo anterior sirva de algo y es mantener esa relación. No vale con interesarnos por la otra persona si solo lo hacemos el día o la semana en que la hemos conocido, no. Eso es un buen principio pero necesita una demostración de que eso es sincero, que no es una técnica aprendida, que no es una estrategia de marketing y punto, sino que la otra persona debe sentir que hay algo más y que nos interesa la relación y que nos importa como persona. El verdadero networking  requiere algo más.

Si metes un colibrí en una jaula, le das de comer y le pones agua, el pajarito estará contento, pero ¿que pasará si no vuelves a verle hasta navidades? Pues la respuesta es sencilla, se ha muerto con total seguridad, y las relaciones son exactamente lo mismo, no sirve con enviar un email (antes era una felicitación en papel) en las fechas anteriores a la nochebuena deseándole lo mejor para el año siguiente, no es suficiente ni siquiera que le felicites por el día de su cumpleaños, sigue sin ser bastante. Eso está bien, dice que te acuerdas de esa persona, pero no demuestra que te interese ni mantiene la relación deforma real.

 

 

Cada relación es una semilla que plantamos y que necesitamos cuidar. A veces el destino hace que se mantenga viva por si misma o el azar hace que nos crucemos en eventos, con personas comunes o nos encontremos casualmente en algún sitio físico o virtual, pero salvo esas excepciones, el resto debemos ser nosotros los que hagamos el esfuerzo de regarlas, de quitar las malas hierbas, de asegurarnos que el da el sol, de echarles abono para que se nutran de vida. Nosotros y solo nosotros somos los responsables de que se mantenga viva.

Si quieres que tu networking funcione y que esa relación sea real es imprescindible llevar a cabo algunas acciones sinceras en la línea que he comentado antes, interesándonos como le va, que hace ahora, que inquietudes nuevas tiene, si se va de vacaciones, como está su pareja, sus hijos, si se recuperó de la enfermedad, que tal el curso o master que estaba haciendo, felicitándole por sus logros, preguntándole si le podemos ayudar en algo, pensando en como hacerlo sin que nos lo pida… hay mil formas de hacerlo, solo está en la actitud con que lo afrontas.

Cuida cada flor que plantas y tendrás un jardín lleno de belleza, de flores preciosas, de frutos fantásticos de árboles frutales, tendrás sombra donde cobijarte cuando lo necesites, y aromas que emocionan cuando florecen todos los frutos. Una maravilla que enriquecerá tu vida, pero antes debes enriquecer tu la suya.

9 comentarios en “Cuida el jardín de tus relaciones y todos querrán ser como tu

    1. efectivamente Juanra, cada relación es única y cada persona nos debe interesar por si misma, como bien dices, haciéndolo “al por mayor” deja de tener sentido. Gracias por el comentario

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