Los ladrones de tiempo en el networking

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En muchas ocasiones cuando hablo con personas que se interesan por el networking o con aquellos que les estoy haciendo un Mentoring para enseñarles a diseñar su Plan de Networking, me dicen que eso lleva mucho tiempo, que son actividades que requieren de 2 a 3 horas diarias y ellos no pueden dedicarle ese tiempo. Estoy de acuerdo en lo que dicen pero no porque sea cierto sino porque su método lleva a esa necesidad de tiempo, pero discrepo completamente en el fondo porque con el mio no es necesario ese tiempo.

Realizar una actividad de networking bien construida y planificada para ir generando confianza en los círculos de relaciones que nos interesan lleva de 30 a 60 minutos al día de media una vez que lo hemos automatizado en nuestra rutina diaria. Eso lo podemos asumir cualquiera si tenemos claro que estamos desarrollando una actividad para conseguir unos grandes objetivos y que nos va a enriquecer como personas y darnos frutos profesionales de gran calibre. Es cuestión de prioridades, ya que todos tenemos actualmente ocupadas las 24 horas del día, pero si mañana te enseño que en tu jardín hay una mina de oro y que puedes extraerlo sin limitaciones ¿encontrarías una hora al día para cavar y extraer ese oro? ¿verdad que si? efectivamente todos lo haríamos, incluso más de una hora al día. Ya veríamos que otras cosas dejaríamos de hacer para poder dedicarle esa hora porque los resultados que podemos obtener le dan prioridad ante otras cosas que hacemos a diario.

Pero si no lo haces con todo planificado y aprendiendo como optimizar el tiempo con las tareas y con las herramientas adecuadas, es fácil que le dediquemos 3 horas y cuando queramos ver qué hemos hecho, realmente no hayamos casi ni empezado con lo que nos propusimos ni hayamos llevado a cabo las tareas esenciales del networking que habíamos decidido hacer. ¿Y cual es el problema? Pues que hay una serie de ladrones de tiempo que son sencillos, divertidos, que se deslizan, nos atraen y sin darnos cuenta nos llevan al huerto.

Son pocos pero peligrosos, y hoy os voy a mencionar un par de ellos que conocéis muy bien, el resto os los iré trayendo en próximos post.

 

 

1.- Redes Sociales:

El networking es el trato persona a persona, en vivo y en directo, pudiendo escucharle, conocerle, tocarle, viendo su lenguaje no verbal y paraverbal. Pero desde hace unos años tenemos unas herramientas que nos facilitan ese proceso de relación de forma amplificada, y son las redes sociales y los servicios de mensajería como el whatsapp o telegram. No sustituyen al contacto directo pero nos permiten mantener vivas muchas más relaciones mientras no podemos tomarnos ese café con ellas, o cuando la distancia es alta y no es posible verse físicamente.

Estas redes sociales como facebook, linkedin, pinterest o instagram y servicios como twitter o whatsapp nos dan facilidades para realizar un tipo de networking que nos permite mantener ese contacto, pero a la misma vez son una manzana envenenada que puede ser el mayor ladrón de tiempo, ya que una vez empezamos es muy fácil distraerse con las publicaciones de amigos o conocidos, hacer click en sus enlaces, ver lo que cuentan, responderles, ver quien les comenta, ir a ver los perfiles de estos a ver quien son, darle un me gusta a algo interesante, volver a comentar, ver el vídeo viral que ha publicado, compartirlo con un titular simpático mencionando a otros amigos, responder a un comentario que nos ha hecho alguien, volver a responder porque ha vuelto a comentar… y así ilimitadamente, de tal forma que cuando queremos darnos cuenta ya no sabemos ni donde estábamos y ha pasado hora y media. Nos lo hemos pasado genial, nos hemos reído, hemos conversado, nos sentimos plácidamente a gusto pero no hemos hecho lo que queríamos.

¿Cual es la solución? es muy sencilla pero requiere determinación y disciplina. Antes de entrar a esas redes, escribe en un papel cuales son las tareas que vas a realizar en dada red social o cada plataforma, bien definidas, y tenlas a la vista. Me estoy refiriendo a si vamos a ver determinadas listas en twitter; las acciones que vamos a hacer con ellos; en linkedin si vamos a ver que han publicado los perfiles de los profesionales que hemos seleccionado; saludar por whatsapp a esos 3 amigos con los que hace tiempo que no hablamos y queremos reactivar la relación etc. Todo escrito, son 2 minutos de planificación que nos ahorrarán muchos minutos, y en cuanto nos pongamos, obligarnos a hacer eso y solo eso. Cuando tengamos tiempo de ocio, podremos hacer todo lo que he mencionado antes y pasarlo genial, pero ese será tiempo de ocio y ahora estamos hablando de tiempo profesional, de trabajo.

Una vez que los vayamos completando, hacer un checkin en la lista para ver lo que llevamos y lo que nos queda hasta completarlo todo. Y si nos distraemos con algo, obligarnos a volver a las tareas propuestas diciéndonos que es tiempo de trabajo, no de diversión. Al principio cuesta pero si nos lo tomamos en serio, es fácil aprender la disciplina y no dejarnos ir a la deriva.

 

 

2.- Eventos

Este es otro de los grandes ladrones de tiempo. Es muy divertido pero se come muchas horas de la semana, y si no lo controlamos, nos habremos pasado buenos ratos pero no habremos conseguido nada en limpio que nos acerque a nuestros objetivos y no habremos hecho networking real.

Ir a eventos, como repito desde hace años, es muy interesante, es imprescindible para desarrollar unas buenas redes de relaciones, pero hacerlo de forma desorganizada es una perdida de tiempo del 100%. Me han dicho docenas de veces en los talleres o los mentees que están hartos de ir a eventos y no vale para nada a nivel profesional, y cuando les pregunto como lo hacen les confirmo que llevan razón, que esa forma de hacerlo es inútil completamente, por lo que deben dejar de hacerlo de inmediato, ya que salvo por alguna causalidad del azar no sacarán nada interesante de ellos. Bueno, quitando lo que se pueda aprender que siempre es interesante o el cóctel, coffee break, o tentempié que den, que eso también cuenta pero en lo que se refiere a networking no aporta nada, solo al paladar.

¿Cual es la solución? Pues en este caso también es muy sencilla, tiene dos partes. La primera es desarrollar un plan de eventos en función del Plan de Networking, es decir, no ir a eventos indiscriminadamente sino hacer una selección y asistir solo a aquellos que encajen con el desarrollo de dicho plan, solo a los que nos lleven a estar y conocer a los profesionales que pertenecen a los círculos de relaciones con los que hemos decidido integrarnos. esto parece complicado pero no lo es.

Si diseñas y estructuras bien tu Plan de networking eso te lleva a definir los círculos de relaciones que te interesan y necesitas, que a su vez te llevarán a ver en qué eventos podrás encontrar ese tipo de perfiles profesionales y finalmente a seleccionar los eventos que te interesan.

La segunda parte de la solución para poder evitar la pérdida de tiempo en eventos es preparar el evento desde el momento de haberte inscrito, llevar un plan de relaciones que vas a trabajar en el evento y ceñirte a esos objetivos, y salvo esas excepciones que puedan surgir de encontrar personas conocidas que nos entretengan, lo cual puede ocurrir y hay que estar preparado para ello sin ser grosero, enfocarnos en los objetivos que llevamos al evento y darles prioridad por encima de socializar por ocio o ponernos tibios en el vino español con el jamón ibérico, que también hay que dedicarle su tiempo pero sin recortarlo de los objetivos propuestos.

No tienen más misterio, son ladrones de tiempo voraces, terribles pero muy fáciles de desactivar, solo es cuestión de disciplina y trabajo.

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