Compartir talento es como sembrar oro

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En la sociedad en la que vivimos aprendemos a ser competitivos por encima de todo, y eso significa que si desarrollamos algo diferente y bueno, no debemos compartirlo con los demás porque entonces otros podrán aprender lo que nosotros sabemos hacer bien y hacerlo como nosotros, con lo que perderíamos el valor diferencial llevándonos inexorablemente a la ruina, ya sea económica o profesional, al no tener nada nuevo que ofrecer diferente a los demás y por tanto no poder competir. Pero si acepto esa premisa, mi pregunta es simple…

Si nadie compartiese su conocimiento o su talento
¿como podría avanzar la sociedad?

Pues de ninguna manera, ya que si todos hubieran hecho eso estaríamos todavía en la edad de las cavernas. Podemos felicitarnos de que algunos si lo compartieron y ese conocimiento permitió que otros crecieran creando un nivel interior de mayor envergadura y desde esos cimientos pudieran desarrollar nuevos avances, nuevos productos, y que a su vez al compartirlos volvía a empezar el proceso de crecimiento e innovación en otros.

Cada vez que aprendemos algo valioso, cada vez que alguien nos aporta conocimiento, innovaciones o nos comparte sus talentos, algo crece dentro nuestro elevando la plataforma básica desde donde poder construir. Y como partimos de que cada uno tenemos diferentes capacidades, podremos desarrollarlas con mas fuerza gracias al conocimiento recién adquirido. Por poner un ejemplo, si exponemos a 20 personas a la misma información de valor, esos elementos recién adquiridos les ayudarán a crecer de forma diferente, con ellos conseguirán pensar de forma diferente y podrán innovar de muy variadas y diversas maneras llegando a soluciones que nada tendrán que ver las unas con las otras.

 

 

El cerebro es como un laboratorio enorme lleno de probetas y sustancias

Es como una reacción química, si echo una sustancia en 20 tubos de ensayo para ver que pasa, no se trata solo de lo que yo echo en el tubo, sino de lo que ya había antes y de como va a reaccionar con lo que yo añado. Los talentos que poseemos cada uno de nacimiento crecen o no según lo que hagamos con ellos pero cada idea, cada experiencia o cada conocimiento que entra en nuestro cerebro influye en ellos de forma diferente que en de cualquier otro ser humano del planeta, permitiéndonos convertir eso en oro dentro de nuestra cabeza, y en cada persona crecerá otro tipo de oro que no es el que yo tengo, pero sigue siendo oro de mucho valor.

Y ahora viene lo divertido, y es que si lo compartimos y otros lo aprenden, efectivamente podrán hacer lo que nosotros, pero eso generará en ellos la magia una vez mas y podrían crear ideas, sacar conclusiones o innovar de una forma que nosotros no hubiéramos podido hacer nunca o al menos difícilmente, con lo que si ellos comparten a su vez el oro que han creado, nosotros podremos recibir nuevos frutos que se originaron con parte de lo que nosotros les regalamos pero que se transformaron en su cerebro en algo mucho mas valioso. Y decía divertido y añado apasionante porque esa escalera de crecimiento no se acaba nunca, por eso la sociedad avanza, por eso conseguimos innovaciones en todos los campos, desde el mundo científico, la medicina, o la agricultura por poner algunos ejemplos de sectores en los que esto se entiende perfectamente como la base de su profesión.

No seamos rancios y compartamos el conocimiento, Sembremos oro cada vez que podamos. Aportemos valor. Ayudemos a poner semillas en los cerebros y las vidas de los que nos rodean a sabiendas de que seremos los primeros beneficiados de los frutos que ellos cosechen, pero hagámoslo por el placer de ver que sus vidas se enriquecen. Eso es Networking, el puro, el sano, el que aporta sin esperar nada a cambio pero siendo consciente de que por cada gramo de valor que aportamos, nos volverán kilos de una u otra forma en algún momento de nuestra vida.

 

 

Aportar valor es sencillo, solo es cuestión de enfoque

Y esto no lo cuento porque suene muy bien, sino porque lo vivo de continuo como forma de trabajo. La prueba es que en los 28 años que llevo inmerso en el mundo del Networking he desarrollado un método propio que he llamado Método P.T.L. (Play, Think and Learn) basado en dinámicas de Networking, el cual he tenido el privilegio de poder compartir con multitud de empresarios, emprendedores y asalariados en diferentes empresas, eventos o centros de formación.

Este método lo comparto libremente porque veo la transformación que ocurre cuando les exponemos a esas dinámicas que mencionaba.  De hecho tenemos varias que enfocan este concepto de sembrar el oro y cuando se ven involucrados en el juego inicial, hay muchas caras de sorpresa, incertidumbres incluso, pero que les llevan a reflexionar, a pensar en lo que ocurre en ese proceso y al final el aprendizaje merece la pena. Y mi recompensa es doble, por un lado por lo que veo que ha ocurrido en esa reflexión y que les he ayudado a ver algo que les aporta nuevos elementos para hacer la química de la que hablaba mas arriba y que eso hará que ellos siembre oro en otros cerebros cuando salgan de la sesión, y por otro porque escucho sus comentarios, sus conclusiones, sus enfoques y yo soy el primero que me nutro de sus puntos de vista que de pronto me aportan algo en lo que yo nunca había pensado haciéndome crecer ellos a mi. Impagable.

 

2 comentarios en “Compartir talento es como sembrar oro

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